lunes, 1 de abril de 2019

Esas maravillosas madres


¡Pero qué grandes son las madres! ¡Si es que en realidad con que tuviéramos media iríamos sobrados! Bueno, lo mismo, los meteorólogos no opinan lo mismo, claro… Ya pueden venir los mismísimos Montesdeoca y Mario Picazo cogidos del brazo de Zeus y dar la previsión de cielos despejados sin probabilidad alguna de lluvia, que si mi madre dice que llueve.... ¡¡LLUEVE!! ¿Intuición? ¿Precaución? ¡¡No!! Eso debe ser una ciencia.. madreteorología.. que estos señores estudian cinco años y ¡no dan una! y, las madres le huelen el pescuezo a un bebé y te dan la predicción del tiempo para toda una semana.

Una de las mejores cosas que tienen las madres es su mirada: ¿os habéis dado cuenta de que nunca hay un hijo feo? Podrán tener un amigo, primo, hermano, novio, marido, vecino… lo que sea.. feo; pero, ¿un hijo feo?… ¡jamás! Ellas siempre nos ven guapos y es increíble… pero tu llegas a casa directamente del dietista porque se te ha ido de la mano la bollería industrial durante los últimos tres años y lo primero que te dicen siempre al entrar es… ¿Estás más delgado no? Y tú que apenas respiras para que no te revientan literalmente los pantalones, dices muy rápido ¿tú crees? Y ella, orgullosa de sus quince platos que esperan sobre la mesa te dice… ¡SEGURO! ven anda siéntate y come algo. Ahí es cuando te dan ganas de gritar… ¿mamá te has enterado de que me voy a morir mañana y no me has dicho nada? ¡Deja algo para la semana que viene, por favor! Y además, oye, que comas lo que comas, si después de comer no terminas con un poco de queso, algo de jamón, dulce de membrillo y un poco de fruta…. Nada, ¡¡cómo si no hubieras comido!! ¡¡Al cuarto de hora ya hay que merendar!!

Eso sí y, ¿esa siesta fantástica que te echas en casa de mamá en la que en pleno agosto te sigue tapando con la mantita de lana para que no cojas frío en los riñones? Esa siesta no se la salta un gitano. Luego te levantas como si acabaras de ser golpeado en la cabeza en un intento de robo con violencia y… no sabes dónde estás, quien eres, ni quién es esa señora que se empeña fervorosamente en que ¡¡meriendes!!

La verdad es que son increíbles y muy sabias. Si es que... ¡hay que hacerles caso sí o sí! Y como para no hacerles caso... ¡que cogen la zapatilla de estar por casa de suela de goma, esa que les destroza la mano, y te persiguen por el pasillo de casa hasta que te independices y más allá!;p

No, en serio, siempre preocupándose por los hijos.  Mmmmmm, hija, a ti te pasa algo, tú no estás bien, …. Sisisisi te pasa algo… te conoceré yo…. y no sabes cómo, te hace una especie de llave de judo en un momentín y acabas con el termómetro enchufado, paños de agua fría en la frente, las piernas hacia arriba, zapatillas de casa puestas, taza con caldo calentito en la mano derecha,  la cita con el doctor para dentro de dos horas en la mano izquierda y te está haciendo unas friegas con alcohol en el pecho y en la espalda. Mamá, efectivamente me pasaba algo… ¡¡me estaba haciendo Piiiiiisssss!! ¡Si es que no te da tiempo ni hablar! ¡¡Por favor, que manera de exagerar!! Ahora, eso sí, ¡¡¡dile tú algún día a una madre que tiene que ir al médico!!! que poco menos que pueden curarse de una neumonía con una ¡¡juanola!! ¡Y dale con los remedios caseros exclusivos para madres! 

Son tan amorosamente divertidas…. Todos los martes y jueves te toca ir a echar un vistazo a ese aparato infernal que les hace complot llamado televisor porque el mando de la tele no cambia… ¡¡pues claro!! ¿Cómo va a cambiar si aprietas todos los botones a la vez y tú no has sido? Seguramente el que ha sido haya salido ya del país así que no te molestes en buscar al culpable porque nunca aparecerá.

Bueno y ¿qué me decís de las manchas de la ropa? Esto daría para un programa de cuarto milenio… ¿A vosotros os pasa que hay manchas que sólo las puede quitar vuestra madre? ¡Imposible! Ni tres días en remojo con un chorrito de lejía, ni polvos de talco, agua carbonatada, ni trapo humedecido en glicerina, ¡nada! ¡no hay manera! Y oye, las madres en 3 minutos te devuelven la prenda  impecable. Sinceramente, porque no lleva etiqueta si no ¡os diría que la compran! Desde luego, yo ya tengo por costumbre separar la ropa negra, ropa blanca, ropa de color y la ropa de ¡mamá!

Algo que no acabo de entender es que viéndonos siempre más delgados ¿por qué se empeñan en que nos compremos la ropa dos tallas más grande? Madres del universo, ¡¡los hijos dejamos de crecer!! Si cuando vas con ellas de compras, antes de coger la prenda de la percha para probártela, ya empiezan.. ¿no es un poco pequeño?, ¿y si engordas algo?, ten en cuenta que con un jersey más gordito debajo igual no te abrocha bien.  Una oportunidad ¡por favor! Además, y ¿cuándo cuando vayamos siendo ancianos? ¿Nos vamos a tener que comprar los pantalones cortos por si nos hacemos bajitos?¿No, verdad? Pues entonces…. ¿podremos llevar algún día la ropa de nuestra talla?

Eso cuando no te llaman entusiasmadas de la vida y te dicen...¡Te he comprado un cosa ideaaalll. ¡Tienes que venir ahora mismo para que te la vea puesta! Y tú, vas a su casa volado porque le hace taaanta ilusión... y efectivamente... es ¡ideal! ¡Ideal para otra persona¡ ¡Corto de busto, largo de talle, estrecho de cintura, enorme de cadera, del ancho de brazo ni hablamos... pero mamá, ¡que tan difícil de ver no soy! Según esa chaqueta soy ¡¡bracizumbocortalarguigordiambizurdoflacucha!! ¡Ya te vale mami! Llévate las gafas de ver, ¡por favor!

Sí, sé lo que estáis pesando. Que son maravillosas. Pues efectivamente son maravillosas y que sería de nosotros sin ellas, la verdad. Aunque también os digo, si se os ha perdido algo y le vais a preguntar a vuestra madre, ¿dónde está? Tomaos un lexatín y dos biodraminas porque entre el.. "encima de la esa", el... "al ladito de allí, el... "donde lo dejaste", o el "como no lo usabas... no estoy segura si lo tiré..." tendrás terrores nocturnos durante toda la vida.

¡Ayyyy! ¡Pero cuanto te quiero mami! Gracias por ser como eres. Gracias por estar siempre ahí.... aunque sea encima de la esa!!;p

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